Es mejor usar el manos libres, ¿Realidad o ficción?

Hemos escuchado muchas veces que conducir y hablar por teléfono es peligroso, y, desde entonces, se ha generalizado la idea que manejar con el manos libres es mucho más seguro, dado que no es un factor de distracción.

Nuevos estudios realizados en Inglaterra confirman que no importa si el conductor usa manos libres o no, el uso que dedica el cerebro a mantener la conversación es suficiente distracción para un posible accidente. El estudio demostró que, sin importar de que pueda tratar la conversación, cuando se está hablando mientras se conduce, el cerebro falla en reconocer los posibles peligros en el camino.

manos libres coches

El primer experimento se basó en tener dos grupos de control para comparar los resultados entre ambos. En el primer experimento, un grupo de 60 personas dividido en tres grupos de 20, debieron completar una pista dentro de un programa de simulación de manejo con una serie de peligros en la vía que podrían encontrar en la vida real. El video de la pista de simulación fue puesto en un auto estático que registraría cuantas veces se pisará el pedal de freno. El primer grupo completó la vida sin ningún tipo de distracción para ser el grupo control. El segundo grupo, mientras estaban viendo el video de simulación, se le hicieron una serie de preguntas sobre verdadero o falso, donde el sujeto debía visualizar en un imaginación algún objeto, por ejemplo, si era verdadero o falso que una motocicleta posee tres pedales. Finalmente, al último grupo se le hicieron preguntas de la misma índole, verdadero y falso, sin embargo, no involucraban la recreación de ninguna imagen mental.

El segundo experimento consistió en un grupo de 46 personas divididos en dos grupos de 23, donde los investigadores registraban el movimiento de los ojos mientras los sujetos realizaban una pequeña prueba de manejo mientras se les pedía que imaginaran una cuadricula de 3×3 con ellos dentro en el medio y condujeran alrededor de ella mientras seguían las instrucciones que les iban a indicar cada uno de los investigadores

Los investigadores observaron que, como era de esperar, el grupo control era mucho más efectivo a la hora de encontrar peligros en la vía, los resultados interesantes llegaron a la hora de comparar los grupos dos y tres. Indiferentemente de generar una imagen mental o no, ambos grupos tendían a cometer la misma cantidad de errores a la hora de analizar los peligros en la vía, teniendo un mismo índice de distracción. La diferencia crucial entre ambos experimentos resultó en que en el segundo los sujetos o reaccionaba ante los peligros a pesar de ser conscientes de haberlos visto. Aunque eran capaces de ver peligros directos en la vía, sus reacciones eran lentas, adicionalmente, su vista periférica tendía a ignorar los peligros circundantes.

hablar por movil

Uniendo ambos experimentos los investigadores llegaron a la conclusión de que aquellos conductores que mantenían una conversación activa mientras manejaban iban necesariamente a usar su imaginario visual de forma inconsciente, siendo menos efectivos a la hora de reconocer y reaccionar ante algún peligro en la vía. Es posible que el cerebro tenga una limitada capacidad de procesamiento visual, mantener una conversación implica, aunque pueda parecer lo contrario, un ejercicio constante de visualización.

A pesar de los resultados, los conductores no necesariamente deben permanecer en un silencio constante, la misma investigación señala que, como consuelo a los conductores que disfrutan de conversar, mantener una charla pequeña con algún pasajero ayuda, aunque parezca contradictorio, a predecir con antelación peligros en la vía. La atención del conductor al hablar con el copiloto tiende a aumentar y ser más precavido, además, un buen copiloto siempre señala los posibles peligros en la vía.